Ingenieros, técnicos frigoristas y especialistas en automatización que diseñan, instalan y mantienen sistemas de refrigeración industrial en la Región de Los Lagos.
Desde la primera cámara de frío en Purranque hasta la automatización de plantas completas, cada etapa respondió a una necesidad concreta de la industria alimentaria del sur de Chile.
Partimos reparando equipos de frío comercial en talleres locales. La demanda por mantenimiento de cámaras de congelado en plantas de lácteos y carnes nos llevó a especializarnos en sistemas de media y baja temperatura.
Diseñamos e instalamos un túnel de congelado para una planta de berries en Osorno. El proyecto exigió un cálculo de carga térmica detallado y la selección de compresores de tornillo que hoy siguen operando con un 18% menos de consumo que el equipo original.
Antes de que la normativa F-Gas lo exigiera, comenzamos a migrar instalaciones a R-448A y R-449A. La reconversión de una cámara de maduración en una quesería local redujo la carga de refrigerante en un 30% y mejoró la estabilidad térmica.
Desarrollamos un sistema de controladores electrónicos con alertas vía red para supervisar temperatura y humedad en cámaras de distribución. Hoy más de cuarenta plantas de la Región de Los Lagos dependen de este monitoreo para cumplir auditorías HACCP.
Ampliamos el servicio a salas limpias y áreas de proceso con climatización precisa. El desafío fue integrar la refrigeración con sistemas de ventilación y control de presión para mantener condiciones estables durante la jornada completa de producción.
Consolidamos un programa de visitas periódicas que incluye análisis de aceite, revisión de sellos y calibración de sensores. El objetivo es anticipar fallas antes de que afecten la cadena de frío, no reaccionar cuando el producto ya está comprometido.
Desde la primera cámara de frío en Purranque hasta la automatización de plantas completas, cada etapa del equipo dejó una lección aplicada en terreno.
El encargo partió con una revisión de evaporadores en una sala de proceso de Osorno. Detectamos desviaciones de temperatura que nadie había registrado y propusimos un plan de limpieza y calibración de sensores. Ese contrato sigue vigente y se convirtió en la base de nuestro servicio preventivo.
Antes de que la normativa F-Gas apretara el calendario, reconvertimos una cámara de congelado de R-404A a R-448A. La instalación exigió cambiar válvulas de expansión y ajustar el controlador. El cliente redujo su carga de refrigerante y el consumo eléctrico bajó cerca de un 12%.
Diseñamos e instalamos un túnel de congelado para una distribuidora de mariscos en Puerto Montt. Integramos controladores electrónicos con alertas vía red celular, lo que permitió al operador supervisar la curva de congelado desde cualquier lugar. Fue nuestro primer proyecto con respaldo de datos en la nube.
Un laboratorio de análisis de alimentos necesitaba mantener una sala a 4°C y otra a -25°C con un solo sistema central. Coordinamos la selección de compresores en tándem y la lógica de prioridad entre evaporadores. El resultado fue un sistema que responde a la demanda real de cada sala sin sacrificar estabilidad.
Sumamos dos técnicos de terreno con experiencia en plantas pesqueras y centros de distribución. Hoy atendemos desde Valdivia hasta Chiloé, con bodega de repuestos en Purranque y un protocolo de respuesta para fallas críticas en horario no hábil.