Escenarios reales de plantas de proceso, centros de distribución y laboratorios donde la temperatura no admite desviaciones. Revisamos cómo se planifica una intervención, qué se mide antes de proponer un cambio y qué resultados concretos puede esperar tu operación.
Cuando una cámara de congelado o una sala de proceso depende de la temperatura, cada grado cuenta. Por eso trabajamos con un enfoque que combina ingeniería de cálculo, montaje en terreno y soporte continuo para que la cadena de frío no se interrumpa.
Dimensionamos cada equipo según el volumen real de producto, el tipo de aislamiento, la frecuencia de apertura de puertas y las ganancias internas de la sala. Un cálculo mal hecho se traduce en compresores sobredimensionados o cámaras que no alcanzan la temperatura requerida.
Instalamos paneles, puertas, evaporadores y unidades condensadoras con criterio de hermeticidad y accesibilidad para mantención. Coordinamos la obra con tus tiempos de producción para minimizar detenciones y asegurar una puesta en marcha sin sorpresas.
Integramos controladores electrónicos que registran temperatura, humedad y ciclos de descarche, con alertas en tiempo real ante cualquier desviación. Esto te permite actuar antes de que una falla se convierta en pérdida de producto o en un hallazgo de auditoría.
Nuestros planes incluyen revisión de presiones, fugas de refrigerante, estado de sellos y limpieza de serpentines. Programamos las visitas según la criticidad de tu operación, no según un calendario genérico, para reducir paradas inesperadas.
Evaluamos tu instalación actual y te acompañamos en el cambio hacia refrigerantes con menor potencial de calentamiento global, cumpliendo los plazos de la normativa F-Gas sin afectar la capacidad frigorífica de tus equipos.
Analizamos el consumo real de cada sala y proponemos ajustes concretos: control de presión de condensación, variadores de frecuencia en ventiladores y optimización de descarches. El objetivo es reducir el costo operativo sin sacrificar la seguridad del producto.
Puntos que conviene aclarar antes de iniciar un proyecto de frío industrial, para que la propuesta técnica y el contrato no dejen espacio a interpretaciones.
El estudio contempla aislamiento del recinto, renovacion de aire, producto almacenado, ocupacion y ganancias internas por equipos. El informe entrega la potencia frigorifica necesaria en kW, la temperatura de evaporacion sugerida y el margen de seguridad recomendado, sin incluir obra civil ni alimentacion electrica del compresor.
Nuestra responsabilidad llega hasta el punto de conexion frigorifica en la camara o tunel. El suministro electrico general, la puesta a tierra del edificio y las modificaciones estructurales quedan fuera del alcance estandar. Si el proyecto lo requiere, coordinamos con el electricista o la constructora para definir los puntos de corte.
Trabajamos con R-448A, R-449A y CO2 transcritico, segun la aplicacion y la normativa F-Gas vigente. La eleccion depende de la temperatura de operacion, el tamano de la planta y la infraestructura existente. En cada propuesta indicamos el PCA del refrigerante y el potencial de ahorro energetico estimado.
El plan incluye revision de presiones y temperaturas, verificacion de fugas, limpieza de condensadores y evaporadores, chequeo de controladores y registro de parametros. Cada visita genera un informe con las lecturas tomadas y las acciones correctivas sugeridas. Los repuestos se cotizan por separado y se informan antes de instalar.
Las fallas que comprometen la cadena de frio tienen prioridad de atencion dentro de las 24 horas siguientes al aviso. El tecnico de guardia realiza un diagnostico remoto cuando el controlador lo permite y coordina la visita con repuestos disponibles. El tiempo de respuesta se confirma por escrito segun la zona y la epoca del ano.